Perder peso es algo más que calorías.

Fuente: gazettereview.com

El peso es una de las preocupaciones más grandes para muchas personas en todo el mundo y se ha desarrollado una industria multimillonaria alrededor para controlarlo. Gimnasios, suplementos alimenticios, dietas, entre otros son utilizados por millones de personas todos los días en esa lucha para controlarlo.

La idea dominante que existe alrededor de cómo perder peso es que es necesario tener un déficit calorífico para perderlo y moderar el consumo de calorías para mantenerlo una vez que se pierde, así una persona que engorda o vuelve a ganar peso lo que no ha hecho bien es balancear su ingesta de calorías y eso puede corregirse con la disminución del consumo de carbohidratos y comida alta en grasa.

Aunque el asunto tal vez sea más complejo puesto que los endocrinólogos conocen que la ciencia relacionada con el peso es más que gastos de energía. En los Estados Unidos en el año 2016 la complejidad del tema del peso llegó a las noticias: En un estudio de antiguos concursantes en una temporada del programa de realidad para perder peso llamado The Biggest Loser se encontró que años después los concursantes no solo ganaron de nuevo el peso perdido en el programa, sino que también tenían metabolismos más débiles que la mayoría de la gente de su tamaño. Así los cuerpos de los concursantes lucharon por años para no ganar el peso de nuevo, contrario a los esfuerzos y los deseos de ellos, y nadie podía explicarlo.

En un estudio realizado por un equipo de investigadores liderados por Ann Marie Schmidt, endocrinóloga de la escuela de medicina de la universidad de Nueva York parece que se ha encontrado una explicación a esto. Se ha descubierto un mecanismo molecular que controla el peso en los ratones: una proteína que frena la habilidad del animal para quemar la grasa en tiempos de estrés corporal lo que incluye cuando hace dieta o come de más, este descubrimiento parece mostrar una ventana a entender por qué es tan difícil para los humanos perder peso o mantenerlo.

En el año 1992, Schmidt estudiaba las complicaciones de la diabetes cuando ella y su equipo hicieron un descubrimiento: los humanos y otros mamíferos tienen una proteína en la superficie de las células grasas llamada receptor para los productos finales de glicación (RAGE por sus siglas en inglés) que jugaban roles previamente no observados en una buena parte de las respuestas metabólicas e inflamatorias del cuerpo, con el tiempo se hizo claro que la proteína estaba también presente en tejidos no diabéticos lo que sugería que RAGE tenía consecuencias más allá de unas enfermedades crónicas.

En este estudio encontraron una enorme diferencia en el peso ganado entre los dos grupos de prueba: ratones convencionales y ratones cuyo camino RAGE se había eliminado. El segundo grupo ganó 70 por ciento menos peso que los ratones convencionales, tenían niveles más bajos de glucosa y gastaron más energía mientras comían la misma dieta alta en grasa y hacían la misma actividad física. Los ratones convencionales frenaron su metabolismo los que les hizo imposible quemar tanta energía como su contraparte.

De acuerdo con Schmidt RAGE podría haber evolucionado para proteger a los mamíferos entre ellos los humanos, cuando otra comida puede no aparecer de manera predecible, pero en un momento con abundancia de recursos el receptor está presente y mantiene su rol de conservar la energía y no permite gastarla.

Schmidt también teoriza sobre la influencia de este mecanismo en la inflamación crónica, que era más útil para los humanos cuando vivían menos tiempo, estos mecanismos protegían la salud de corto plazo y estaba bien cuando la gente vivía hasta los 40 años, hoy con una expectativa de vida más alta no tanto.

Pero Schmidt advierte que estos descubrimientos deben verse con cuidado ya que el paso de los ratones a terapias para los humanos será un proceso muy largo, pero es optimista de que pueda traducirse en tratamientos médicos para pacientes con desordenes metabólicos y de inflamación crónica.

A lo largo de milenios de historia, los mamíferos pueden haber desarrollado cosas como RAGE para luchar contra el medio ambiente desafiante pero en un medio con más abundancia de recursos las cosas han cambiado, pero algo es constante, perder peso es muy desafiante y es más que déficit calórico y fuerza de voluntad.

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